lunes, 10 de agosto de 2009

una tarde en el Cubillas

Su ilusión era vivir frente a un lago, abrir las ventanas de casa y tener esa lámina de agua plácida, allí, delante suya. Observar los atardeceres de tonos pastel reflejados sobre el azul del agua y los verdes de los pinares. Muchas veces se decía, mientras conducía presurosa su descapotable por la autovía, a su paso por el entorno del Cubillas:
"He de parar aquí, este sitio parece tan auténtico..., he de buscar una casita en este lago"

El otoño se estaba acercando, los granados (Punica granatun) empezaban a mostrar unos frutos consistentes de precioso color. El Pantano del Cubillas podría calificarse de pequeño ecosistema y enclave migratorio para algunas aves. Sus aguas permiten la práctica de la vela, el windsurf, el piragüismo y el esquí náutico. Desde este paraje se divisa en la lejanía una de las mejores perspectivas de Sierra Nevada.


Su tiempo, siempre escaso, las prisas y el trabajo le impedían parar y mirar tranquilamente. Ella, se lo había prometido, y esas pequeñas promesas resultaban ser muy importantes.



Una tarde de verano llegó la oportunidad, ansiada y no satisfecha, de saldar esa deuda pendiente. Fueron testigos del pago del tributo, Patry, Alex y Ciri (su guachi); yo me limité a levantar acta de lo acontecido y a publicar este post. Esos momentos eran tan mágicos, tan liberadores, que desde la Sierra Elvira hasta las cumbres de Sierra Nevada, llegaba el susurro de la voz de Myrian, diciendo: "! MI LAGO AL FIN ¡"

12 comentarios:

Anónimo dijo...

MUCHAS GRACIAS CARMEN!!!
NOS DESPIERTAS A LO ESENCIAL!!
A veces llevamos una vida tan acelerada que perdemos de vista "lo esencial..." pagar esas deudas pendientes, pequeños homenajes que le debemos a nuestro niño aventurero, ese niño que por momentos...a veces años abandonamos en pos de ser "adultos socializados y triunfadores"...volviéndonos ciegos de lo esencial...disfrutar y homenajear a ese niño maravilloso que todos llevamos dentro es una necesidad vital.
Con él vinimos y con él nos hiremos...todos los demás son transitorios.
Adelante!! Hagamos homenajes a nuestro niño interior !!

Saludos, Myrian

Abi E. dijo...

Da gusto leerte, porque me tienes en vilo hasta el final, menos mla que luego acaba bien como en las buenas películas.

Siempre hay que dejar un hueco para hacer lo que realmente nos apetece y disfrutarlo, al fin y al cabo es lo que te llevas por delante.

Un besito

Pablo Marín dijo...

Carmen, enhorabuena. Perfecta en la narración, en las fotos y en el levantamiento notarial de acta... ¡¡ doy fe !! de que es una preciosa historia, como dice Abi con final feliz...

Un abrazo

Estibalitz Diaz de Durana dijo...

!!! que maravilla de post !! un abrazo
Esti

Begoña Sánchez dijo...

Enhorabuena por el deseo cumplido y por ese "saber narrar" tuyo tan especial y personal

Muchas gracias por tu visita y todo lo que aportas

Besos

Luis G. dijo...

Carmen, escribes cosas muy bonitas. Tus relatos invitan vívamente a la lectura, te enganchan y los sigues con la misma emoción que sentiste al narrarlos. Ese es el perfecto binomio entre el autor y el lector.
Enhorabuena.

Un abrazo.

A.L.Zarapico(hydro) dijo...

Bonito, bonito, bonito.Por cierto...¿No tendréis un huequecito??jejeje saludos.

Prometeo dijo...

El bisturí de Carmen. Implacable sensibilidad, con su pluma, con su máquina. Vas dejando un tierno rastro de belleza.

Un abrazo.

Una senderista. dijo...

Una casita frente a un lago,y quién no tiene un sueño así

Malole's dijo...

Como siempre tus relatos invitan a soñar aunque estes despierta.Me ha parecido preciosa la historia y ese final,el sueño que todos querriamos tener.
Estoy de vuelta en casa,he estado sólo unos dias fuera pero los he aprovechado al máximo,ahora tengo que seguir con lo que tengo en casa,y cuando pase Agosto,retomaré el blog.
Espero que todo vaya bién,ya nos veremos por aquí.
Un beso y saluda a tus padres de mi parte.

Franziska dijo...

Ha sido una ilusión hermosamente compartida y que hemos podido comprender todos a través de tus bellísimas y perfectas fotografías. La última foto me ha dejado boquiabierta. Resulta cinematográfica.

Que la luz te acompañe.

Jomopa51 dijo...

Recuerdo aquel año en Albolote, a escasos kilómetros del Pantano de Cubillas, cuando llegábamos hasta él en nuestra sesión matutina de footing, teniendo Sierra Elvira próxima y vigilante.
Cada día me sorprendes más en tus narraciones, a las cuales les aplicas siempre tu toque personal, un aliciente añadido crea admirados seguidores.
Me ha llamado la atención del final: ¡MI LAGO AL FIN!, que bien podría haber sido ¡MILAGRO AL FIN!, por haber sido tan destino tan deseado.
Mis más sinceros recuerdos