lunes, 14 de junio de 2010

verano del 68



Este es un intento de recuperar una foto antigua, una foto de familia... Mi madre Aurelia Castro toma a mi hermano menor, Ciriaco Manuel, "el niño", y mi padre, Tomás Montoro, con las piernas abiertas hace un hueco... a "la niña" (esa era yo, con cuatro años de felicidad). Observo sus manos fuertes y morenas como me protegen...sin quitarme el aire. Esta es mi familia en las escaleras del porche de la casa en la que vivíamos en el Berrueco, esa casa que aparece junto al castillo en la imagen de cabecera de un sitio diferente y en la presentación-resumen del blog. El tito Miguel, mocico por aquel entonces, la tiró cuando volvía de Barcelona aquel verano, después de trabajar en la SEAT. Una werlisa color, que revolucionó a la familia, y que acabó vendiendo, por mil pesetas, al primo Miguel, de los rubios de la Cañada de Zafra... la fotografía era muy cara como afición en esos años.

10 comentarios:

Katy dijo...

Los recuerdos siempre son más nítidos cuando las acompaña una imagen. Y esta foto seguro que para ti es muy querida. Gracias por compartir un trocito de esos recuerdos. Pero mo te quedes en la nostalgia. Eres el resultado de aquella infancia.
Un beso y feliz semana

Estrella Altair dijo...

Carmela...

ME ENCANTA:.

sobre todo tu padre,tierno y protector...

Es una gran lujo compartir contigo este recuerdo del pasado..

eras guapa..

seguro que lo sigues siendo...

Besos morena de manos fuertes

Begoña dijo...

Entrañable imagen.

Estas fotos son un verdadero tesoro

Besos.

Mª Angeles y Jose dijo...

Que bonito es recordar aquellos buenos momentos.

Muy entrañable fotografia.

Besos

Miguel dijo...

Prima esa foto me suena tanto. Sí, el tío Miguel acabó vendiendo su cámara de fotos pues no se podía permitir los gastos. Esos eran tiempos de crisis y esas eran medidas verdaderas de estrecharse el cinturón. El conocimiento de dicha aficción, me costó que hasta los 14 años no me dejase comprar mi primera cámara de fotos. Eran los Reyes de 1992, no fue una werlisa color, sino una "Henikeich" o cualquier nombre chino que no soy capaz de recordar y que costó 5000 pesetas. El gusto por la fotografía y por inmortalizar detalles y trozos de vida nos viene de familia... y es que de casta le viene al galgo.
Besos y hasta pronto.

Eliane dijo...

Siempre es lindo recordar....y si es con una foto, aunque antigua, mejor!
Un gran abrazo

Ma. Antonieta dijo...

Gracias a Dios por tu tio que permitio perpetuar ese momento maravilloso para que lo compartieras hasta mas alla del oceano, increible! Las manos de tu padre y tu cara me han llegado al alma!

Bob Fisher dijo...

Entrañable instantánea que refleja muy bien el momento en el que fue tomada. Gracias por compartirla, de esta forma, ya sabemos un poquito más de la historia de nuestros pueblos.

Un cordial saludo.

Mariluz dijo...

Qué bonitas son estas fotos antiguas y cuántos recuerdos nos traen cuando nos sentamos a verlas con calma. Bonito recuerdo, Carmen, guárdala bien, eh!
Un abrazo y buen finde!!

Myrian Gutierrez dijo...

Es una foto preciosa,

transmite mucha paz y tranquilidad...

Me encantan las caritas de los hermanitos Montoro atentos a la cámara!! ja ja jaaa, mientras Tomás y Aurelia se resignan a posar para la foto...jaja jaaa
Es muy tierna !!!