Un atardecer marino en tres pasos... el lugar elegido, la Cala de la Viborilla en Benalmádena. Los últimos rayos de luz solar sobre las crestas de las olas al romper contra la roca resultaban muy atractivos y plásticos para capturarlos con la Nikon.
Dos torres vigías contemplan la escena, la más cercana Torre Muelle de Benalmádena y Torre Blanca de Fuengirola... espuma de mar a borbotones que quisiera tocar al Sol, como ese contacto final entre dos amantes en el instante de la despedida, ese roce marino dorado...
El astro rey se oculta dejando un rastro de serenidad y belleza en la tarde. Y permanecí allí, en la cala un rato más, ya sin disparar fotos... feliz del regalo de este magnífico atardecer en el Día de Reyes!






5 COMENTARIOS:
Qué bonita serie, el color del cielo es una gozada!!
Feliz Año, compañera!!
Hola Carmen, estaba animado el mar ¿eh? jajajaja.
Besos
¡Preciosas fotos, Carmen! Me encantan, sobre todo la segunda.
¡Qué maravilla disfrutar de atardeceres como este! ¿verdad?
¡Preciosas fotos del mar! Me encantaron, sobre todo las dos primeras.
Feliz año!
¡¡Hermosos instantes en los que el mar nos regala esos reflejos dorados!!.
Gracias Carmen por ofrecernoslos en estas hermosas fotografias.
Santi
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