miércoles, 27 de febrero de 2013

alcornoque = sobreiro


Hay lugares especiales, sitios de poder, árboles fabulosos... este sencillo alcornoque me cautivó cuando nos conocimos hace años; al principio le confundí con una encina, pero en 2012 le descorcharon y el naranja vivo de su madera vio la luz... un superviviente, que con el tronco casi vacío resiste las subidas de nivel del río Guadiana, quedando en ocasiones con el tronco sumergido, en el embalse de Alqueva... una obra controvertida, ésta de la presa, pero que ha dado mucha vida a la región del Alentejo portugués. Me gustan y apasionan estas tierras del "grande lago" donde renace la vida. Y esta foto, a modo de auto-retrato, mi alcornoque y yo posamos ante la cámara... tiene el aspecto de foto de safari, la cazadora de imágenes posa feliz y relajada junto a su salvaje captura... un alcornoque portugués, un sobreiro.

3 comentarios:

Abilio Estefanía dijo...

Hola Carmen, desde luego es pintoresco el alcornoque con su porte echado por tierra tratando de ponerse en pie.

Besos

José Moreno dijo...

Carmen atesora una singular y feliz relación con los árboles. A menudo nos regala buenas pinceladas de sus lazos con alguno de sus queridos compañeros del reino vegetal... como seres vivos, que lo son. Los visita, los saluda, se fotografía al lado de ellos, y se despide...-¡Hasta pronto!-les dirá-. A la menor ocasión nos los presenta; y siempre que puede, los vuelve a visitar como si de un impulso inconsciente o efecto retroalimentador se tratara.

Lahiguera dijo...

Gracias Carmen por mostrarnos estas preciosas imágenes de lugares tan distantes para los que no solemos viajar más que por las cercanías. Las palabras que acompañan a la fotografía, explicando lo que vemos, y a veces lo que no vemos (lo subjetivo) son un gran aporte. Un abrazo.