El león alado es el símbolo del evangelista San Marcos, patrón de Venecia desde principios del siglo IX, presente en una de las dos míticas columnas situadas junto al embarcadero de la Plaza de San Marcos.
La Torre dell-Orologio, donde se lee esta leyenda "Sólo cuento las horas felices", a ambos lados de la campana dos figuras distintivas de bronce, conocidas como l´mori, los moros, por la pátina oscura. La Basilica di San Marco, de estilo bizantino casi con forma de mezquita, y la sombra del Campanile (el edificio más alto de la ciudad, con casi 100 metros) sobre el Palazzo Ducale...
Detalle del Palazzo Ducale o Palacio del Dux, una gozada de edificio gótico en mármol blanco y rosado, que recalca el poder y la riqueza de Venecia a todos los visitantes que llegan en barco. Porque la corriente interminable de turistas comenzó hace más de mil años, y sin duda como dijo Henry James, "una visita a Venecia se convierte en en una aventura amorosa perpetua".