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creciente
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el ciclo de la vida
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verano del 68
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miércoles, 23 de septiembre de 2009
berenjenas y pimientos
Eran los últimos días del huerto, quedaban algunas matas de berenjenas y otras tantas de pimientos, la cosecha había sido muy abundante, toda la familia había estado abastecida durante el verano. Y habíamos disfrutado de ese maravilloso pisto, de esas berenjenas con miel de caldera, de esos pimientos fritos de sabor exquisito, de ese gazpacho y ese salpicón tan ricos.
La verdad, es que es un auténtico lujo el comer lo que produce tu propia huerta. Los titos, Paco y Miguel, dedicaban su tiempo y sus energías a la huerta. Una pequeña parcela a las afueras del pueblo. Hablaban del próximo año, la tierra parecía agotada, había que dejarla descansar. Pensaron en sembrar habas (Vicia faba).
A mi la idea me resultó genial, de sabios hortelanos. No se trataba de un invento nuevo, ya se hacía hasta que llegaron los fertilizantes de síntesis (químicos). Las leguminosas, bueno las bacterias que se asocian a sus raíces, fijan el nitrógeno a la tierra, y es una forma excelente de enriquecerla. Les propuse que aparte de habas podíamos sembrar también gisantes (Pisum sativum) y tirabeques (Pisum arvensis).
Las bacterias simbióticas del género Rhizobium colonizan y forman nódulos en las raíces de las leguminosas obteniendo alimento de la planta y ésta a cambio, recibe compuestos nitrogenados en abundancia. Cuando la planta muere, el nitrógeno ayuda a fertilizar el suelo.
En eso consiste la simbiosis, una asociación en la que todos ganamos. Los titos saben mucho, siempre aprendo cantidad de cosas de ellos. Ellos dicen también aprender de mi, su sobrina bióloga, aunque creo que siempre les gano. Y saco mucho más de lo que ofrezco.
Ahora el tito Miguel, me ha propuesto hacerme cargo de sus colmenas, aprender el oficio de apicultora. El quiere retirarse habiendo dejado su legado bien trasmitido. Y ahí ando recibiendo mis primeras clases, tal como su maestro, el primo Blasito, se las dio a él.
El mundo de las abejas es tan increíble como apasionante, ...pero esa es otra historia!
Saludos simbióticos!
viernes, 10 de julio de 2009
valle del Genal (2/2)
Un gran charca de agua dulce, limpísima, con una pequeña cascada nos permitió nadar a placer, disfrutando del río en toda su dimensión. Una parada lúdica de delicioso recuerdo.
El bosque de galería del Genal es rico y diverso en especies, álamos, olmos, alisos, sauces, adelfas, tarajes. Las influencias atlánticas se dejan notar aquí, superándose los 1.000 l/m2 en toda la zona. Los castaños moran en la cuenca alta y los chaparros (así llaman aquí a los alcornoques), quejigos y encinas en el resto.
Continuamos camino después de una ligera siesta bajo la sombra de un alcornoque (Quercus suber) al que ya habían despojado de las "corchas". Hay muchos oficios derivados de la obtención del corcho y aún se usan las mulas para su transporte por los arrieros.
Esta sierra de nombre bermeja, por el color rojizo del sustrato de peridotitas, una roca magmática rica en hierro y magnesio. Su cota máxima a 1.450 m. mira al mar.
En los Reales de Sierra Bermeja, se encuentra el primer pinsapar del que se tuvieron datos concretos. Allá por 1837, el botánico suizo, Edmund Boissier describió a este abeto emparentado con los cedros, pinos y cipreses. El pinsapo (Abies pinsapo) es una reliquia viviente, una joya botánica única en la Serranía de Ronda.
valle del Genal (1/2)
Este recóndito valle se encuentra dentro de la Serranía de Ronda, al sur de la misma. Rodeado por los PPNN de la Sierra de Grazalema, de los Alcornocales, y de la Sierra de las Nieves. Con hermosos pueblos blancos, de nombres como Casares, Gaucín, Benarrabá, Algatocín, Genalguacil y Jubrique.
Ahora durante estos días de Julio, se celebra en Casares un Mercado Medieval. Este pueblo de fascinante casco urbano cuenta con un castillo árabe de prodigiosas panorámicas y con un Museo de Etnohistoria que se merece una visita.
Y el río Genal a su paso por la Venta de San Juan, nos ofreció la oportunidad de explorar su curso. Alex y yo misma, iniciamos una avanzadilla aguas arriba... el agua estaba fría, pero soportable, transparente y saludable.
Aurelia y Tomás pasean aguas abajo, debiendo cruzar de orilla a orilla del río, unas veces estaban en el término de Genalguacil y otras en el de Jubrique.
domingo, 14 de junio de 2009
huevos fritos con patatas
En el último momento, se rompió la yema. Mi anfitriona, la tía Rafa, intentó cambiarme el plato, por el suyo que estaba más "bonico", pero yo insistí en quedarme con este.
-"Si está de foto" le dije, "fíjate que color más auténtico tiene esa yema".
Y las patatas recién cosechadas, deliciosas casi dulces. Junto con el aceite de oliva del terreno hacen que esta sencilla comida sea un manjar.
El tío Paco me comentaba durante el almuerzo, que había tenido algunas bajas entre sus gallinas, y de como había logrado salvar a alguna haciéndole el "boca a boca", bueno el "boca a pico", y después de darles agua con una pluma, a gota. Ahora sólo tiene siete, perdió cuatro por las calores de estos días. Hombre de navaja siempre en el bolsillo, una Opinel francesa regalo de su yerno Macario, pincha su última sopa de pan y carga con su dosis de patata y huevo.
A su madre, la abuela Virtudes, le gustaba mucho tener gallinas en el cortijo de la familia en La Cañada de Zafra, cerca de Fuerte del Rey, el pueblo donde nací. Era tan maniática en este aspecto, que las gallinas debían de ser de plumaje blanco, porque así hacían juego con el blanco de la cal del cortijo. ¡Es que la abuela era la "caña" !
No le pregunté al tío Paco de que color son sus gallinas, creo que él no cuida tanto la estética, pero ponen unos huevos... de moja pan... y calla!
