jueves 11 de marzo de 2010

efímera nevada

martes 2 de marzo de 2010

los íberos... esos desconocidos 2/3


El Cerro del Castillo en el Parque Natural de Despeñaperros me impactó de forma increíble. En el macizo montañoso de Sierra Morena, dentro de la zona conocida como el Collado de los Jardines, el sitio es pura magia íbera. Las condiciones meteorológicas mejoraron y me dispuse a explorar ese antiguo poblamiento y santuario íbero. Estaba emocionada, tenía tanto poder de atracción... que hasta que no alcancé la cumbre no reparé en su valor e importancia.


Desde el Collado de los Jardines, junto al Centro de Interpretación (antigua casa de pastores) se inicia el ascenso hacia el Cerro del Castillo, el sendero es sinuoso, entre encinas, alcornoques y quejigos... y aromatizado por tomillo y romero.


La subida es suave, estando balizada correctamente y librándose los cambios de nivel con facilidad.


Los pozos y hoyos (de excavaciones ilegales y saqueos) se encuentran en todo el recorrido, debiendo prestar cuidado.


Desde el cerro mirando hacia el Norte, los túneles de la autovía A-4 y Venta de Cárdenas al fondo.


La vista de la estrecha carretera A-6200, que enlaza la autovía con la población de Aldeaquemada. A 6,3 km llegamos al Collado de los Jardines, después de una subida difícil de curva sobre curva.


Vista general del Cerro del Castillo en el tramo final de ascensión, las crestas de roca conformaban la aldea íbera.
Sitio de poder.


Hacia el Sur, el paso natural histórico de comunicación entre la meseta y Andalucía, utilizado por viajeros y caravanas durante siglos sufre cambios impactantes en el paisaje... las vías rápidas ganan la batalla en este entorno. Es tan fuerte esta visión que me cuestiono si Despeñaperros era el "mal menor". Opinad vosotros. El Ministerio de Fomento adjudicó a la empresa FCC Construcción. S.A. las obras de la duplicación de la calzada sentido Sur, en el tramo Venta de Cárdenas-Santa Elena, de la Autovía del Sur A-4.

La sucesión de cuevas, precipicios, barrancos, desfiladeros, corrientes fluviales y saltos de agua que ofrece este paisaje es extraordinaria y única. Los íberos sabían de sitios, de ubicaciones especiales...

En la próxima entrega, contaré la visita a la Cueva de los Muñecos y cómo los exvotos íberos de Sierra Morena, fuera de su contexto, adornan vitrinas de los museos de todo el mundo.

martes 23 de febrero de 2010

la cascada de la Cimbarra


La idea inicial era visitar el Collado de los Jardines, en Despeñaperros... pero la niebla y la densa lluvia impidieron cualquier intento de localizar la cueva y ascender al poblado íbero (ya llegarán momentos más favorables). La carretera A-6200, local, de montaña y muy estrecha atravesaba un paisaje, que se intuía soberbio plagado de encinas, alcornoques cubiertos de líquenes... los regueros de agua se encuentran por doquier.

Seguía el curso del río Guarrrizas, ya cerca de la población de Aldeaquemada, a unos 2 km del pueblo, dejé el coche y chubasquero puesto, con la cámara al cuello y un bastón me dispuse a realizar el sendero circular del Paraje Natural, entorno a la cascada de la Cimbarra. Los lugareños llaman "cimbarras" a las cascadas, habiendo también un "cimbarrillo" de menor entidad.



Muy bien señalizado el sendero, comencé a escuchar un rumor lejano...


Conforme iba progresando por el camino, entre jaras y chaparros, las sensaciones expectantes me hacían ir más despacio y disfrutar de la ruta, y de las vistas que empezaban a abrirse al Sur. El paisaje se muestra abrupto con grandes cortados estratificados, y un murmullo que, conforme nos acercamos a nuestro destino se va amplificando hasta llegar a ser un verdadero estruendo.


Con tanta agua caída, este sendero resulta peligroso y muy resbaladizo. Los quitamiedos de madera ayudan en el avance. Un pequeña bajada nos indicaba que estamos llegando a la cascada, que estamos llegando a la Cimbarra. El río deja su cauce sereno y se muestra bravo, y cae...


El río Guarrizas, da un salto de 40 metros y prosigue su curso (este es el río de los puentes romanos del Piélago, de un post anterior). El sendero continua hasta situarse frente la cascada sobre un mirador cortado de cuarcitas. Las vistas son fabulosas.


El Paraje Natural Cascada de la Cimbarra

jueves 18 de febrero de 2010

los íberos... esos desconocidos 1/3


A medida que investigaba, me daba cuenta de lo poco que sabía de los Íberos ... Conviene mirar atrás para saber cómo fuimos... Al hacerlo nos encontramos con nuestros antepasados iberos, grandes desconocidos para la mayoría de los españoles. Dice Juán Eslava Galán, en "Los Íberos. Los españoles como fuimos": el mundo ibero va más allá de los restos del Cerro de los Santos y de Porcuna, o de las damas de Elche y Baza; ell creciente interés por quienes dieron nombre a la Península se ha visto reforzado por numerosos hallazgos arqueológicos que nos permiten saber más del pueblo al que algunos autores creen que debemos nuestro modo de ser y nuestra imagen internacional.

Esta tarde me escapé al Santuario Rupestre de Castellar, desde el km 62 de la A-312 se asciende suavemente, sin que exista ningún camino abierto ni señalizado ladera arriba, a un farallón de roca, profusamente oradado por oquedades en la pared de piedra. Llegamos a la terraza principal del templo donde se supone que sólo tenia acceso la casta sacerdotal que se ocupaba del culto.


El sitio es especial y mágico, lugar de poder sin duda. Aquí, en este emplazamiento al aire libre nuestros antepasados los íberos realizaban sus sacrificios y libaciones ( la libación es un ritual religioso o ceremonia que consistía en la aspersión de una bebida en ofrenda a una divinidad) habiendo también una fuente para las abluciones.

Parece ser que la forma usual de trato con la divinidad consistía en las libaciones de agua pura, hidromiel (bebida alcohólica fermentada a base de miel y agua), leche u otros líquidos. Quizá ofrecían también flores y luminarias de cera, de aceite o de sebo, o tortas cereales o cualquier otro alimento perecedero. Es posible que el ritual comprendiera la rotura de los cacharros de cerámica donde se había ofrecido la libación.


¿Había imágenes de los dioses en los santuarios iberos? En unos casos se adoraría a los númenes ("presencias") invisibles que habitaban el lugar, espíritus asociados al paisaje o a una piedra o betilo (piedra sagrada, probablemente proveniente de meteoritos); en otros, habría imagen, especialmente de la Diosa Madre, imágenes de madera profusamente vestidas y enjoyadas cuyo eco encontramos en las damas de Elche, en la de Baza.



A lo largo de Sierra Morena hubo varios santuarios ibéricos. El principal fué el Collado de los Jardines, en Santa Elena, Despeñaperros, hace 2.600 ó 2.400 años y relativamente cerca está el de Castellar, en las Cuevas de Biche Altos del Sotillo, Cueva de la Lobera, cinco grutas alineadas al pie de un acantilado donde este santuario funcionó en todo esplendor hasta época romana.

Este lugar estaba plagado de cientos de exvotos en bronce que tanto impresionaron e inspiraron a Picasso... Existe una ruta turístico-arqueológica en la provincia de Jaén denominada VIAJE AL TIEMPO DE LOS ÍBEROS, el logotipo del Viaje es el exvoto de manos abiertas procedente del Santuario de Castellar Los Altos del Sotillo.


Este emplazamiento impresionante, orientado al Norte con una vista amplísima sobre la vega de Castellar y Sierra Morena al fondo, parece un sitio dedicado a la introspección interior, se siente calidez y calma al abrigo de la roca... esta morada mística que empujaba a nuestros antepasados, los íberos, a impetrar los favores de la divinidad, a mí me reencuentra con mis inquietudes y anhelos de aventura... Visitaré el Collado de los Jardines este fin de semana. Inshallah!

sábado 13 de febrero de 2010

nieva en la Plaza del Olivo...

Desperté muy temprano, aún no eran las siete... para un sábado que no tengo que madrugar, pensé, en disfrutar plácidamente bajo el nórdico, mi fiel compañero. Hacia frío, el vaho de mi respiración lo delataba... y catapultada de la cama hacia la ventana por un resorte mágico, comprobé que ya estaba nevando tímidamente, pero con efectividad. Los tejados vecinos se mostraban blancos.



La Plaza del Olivo, mi plaza, mi brújula, mi campamento base: con sus cuatro piedras de molino, hacía los cuatro puntos cardinales, y restos del mecanismo de la molienda de las aceitunas engastado sobre el granito; con sus tres olivos productivos alrededor cubiertos de nieve y con el vuelo mojado; con sus bancos de piedra; con su marquesina de la parada de autobuses (hogar improvisado de los sin-techo); con su cabina de teléfonos, su buzón verde de alcance, su cartelería del ayuntamiento, sus farolas y sus señales de tráfico... es una plaza redonda. Para mi, será porque vivo aquí, este es el corazón del pueblo. Desde esta plaza puedes elegir siete caminos diferentes y radiales que parten desde ella, estamos a 750 m. de altitud, casi la cota máxima del pueblo, dejándonos caer a cualquier sitio.


El supermercado de Faustino Manjón, una clásico de la plaza, su mujer Carmen, de Olvera (Cádiz) que aún se pregunta como vino a parar aquí, y su hija Fátima te atenderán divinamente, Fausti ahora está con el camión y ya no despacha. La Farmacía de Francisco Bernal, ahora regentada por su hijo Ricardo. Las nuevas generaciones toman el relevo.


Las casas de los Villar-Sahuco y los Cátedra (una jóven arquitecto vive y trabaja en ella, Maria del Mar, esas son sus buhardillas), la Floristería de Canana, otro clásico del pueblo y de El Condado, el bar "la cuadra" ya cerrado desde que se jubiló Francisco Bustos, la peluquería y casa de Patricio Tavira, ahora atendida por su hija Juani y por su nieta.

la terracota asoma bajo los copos de nieve

Y como no, el pub y cafetería de José Carlos Hurtado, "lo de Mode", y la Clínica Dental de Félix, justo debajo de casa. Mi plaza, la Plaza del Olivo, mucho más que una dirección postal, una referencia en mi vida, llevo doce años y pico viviendo aquí, en este pueblo, que para no ser el mio, no va mal el experimento. Y es que desde esta plaza privilegiada organizo mis viajes, escapadas y excursiones... 360 grados para conectar con el mundo.

jueves 4 de febrero de 2010

en el taller de costura...


Malole´s tiene por delante el diseño y la elaboración de 150 bolsitas, monísimas y diferentes todas, para la boda de Sonia, que se casa en julio. Mª Dolores, es una mujer especial, trabajadora y con un ánimo siempre positivo a pesar de sus dificultades.

Recuerdo a su abuela Marina, con su moño plateado todo bien recogido con su horquillas, en el patio de su casa rodeada de macetas, con una sonrisa siempre en los labios y una mirada serena y pícara a la vez... Cuando recibía correspondencia siempre entraba en casa, hasta el patio, diciendo en voz alta "Marina, carta de la Argentina". Y ya salía Marina, limpiándose las manos, de sus cuitas con las macetas, con su delantal...a recibir la carta.

cintas de colores

Marina, cayó enferma, ahora se encuentra postrada en una cama, sin movilidad alguna, a sus 96 años sus ojos vivarachos siguen los movimientos de su nieta y cuidadora por el cuarto. Mª Dolores tiene un blog Las cosas de Malole´s con el subtitulo de "Mientras dormías", donde expone sus creaciones y trabajos en su pequeño taller de costura. Es una muy buena diseñadora, costurera y profesora. Y muy buena persona.

manos de la diseñadora Malole´s

El otro día recibió una carta certificada del "Armario de Lulú", un sobre grande color paja, cuando entré a su taller a recoger la rúbrica, vi que tenia la mesa llena de cintas de colores, rasos, y no me pude resistir. Tomé la cámara y le tiré fotos, ella que estaba tan cómoda con su rebeca "vieja" de lana, quiso poner un poquito de orden sobre la mesa. Pero no la dejé. Me encanta el desorden bien entendido, rasos de colores, trocitos de tela, el metro de costurera, alfileres, tijeras, apuntes de colores afines... Aquella mesa camilla, tenía tantas cosas interesantes, que el resultado de este proyecto es realmente bonito: las primeras bolsitas ya estaban listas, con sus lazitos y etiquetas.

bolillero de mesa

carta certificada

Cuando Marina recibía cartas, se las entraba hasta el patio, porque con el tiempo nos hicimos amigas... ya que me daba esa confianza, que hoy me da su nieta, y también amiga, Mª Dolores. Cuando recibe correspondencia se la entro hasta el corazón de su taller de costura...y a veces charlamos un ratito e incluso nos tomamos un café, antes de continuar nuestras tareas.

viernes 29 de enero de 2010

flor de almendro


Es una especie de intuición, una sensación de cambios por venir, un hormigueo que recorre las entrañas, un fluir sereno e ilusionante... lo noto, me llega, inunda mi ser, está ahí... el alma de la primavera esta arribando, se anuncia pronta llegada de una explosión exuberante de belleza seductora y purificación renovadora.

Soy científica y aportaré mis datos. Recuerdo siempre aquella frase de "la ciencia para que sea ciencia hay que cuantificarla". La medida, los números... me encantan los números, tengo muchos favoritos pero siento especial predilección por "pi", la razón entre la longitud de una circunferencia y su diámetro, le llaman número irracional, pero yo le entiendo. Es mi avatar en blogger.

Mi campo de experimentación en Castellar: dos grupos objetivo de almendros diferentes, uno al Norte que mira a las aldeas y a la sierra del Oro; el otro al Sur en la Cañada, ambos a la misma altitud. Llevo una semana visitándolos a diario, contando los botones florales y observando que están a punto de cuajar las primeras flores, pero las temperaturas mínimas son tan bajas (de 1 a 2º C) que les está costando un poco, a pesar del sol que luce con vocación de calentar.


Y hoy al hacer mi ronda de observación y visitar a los del ala Norte... maravillosa sorpresa:1 botón floral semiabierto. Qué genial, contentísima de presenciar y fotografiar el evento.



Esta señal es para mi, y la comparto con todos vosotros, internautas amigos, no hay duda: la primavera ya está aquí, imparable. El almendro es el primero de los Prunus que florece anunciando la proximidad de la primavera.



Me desplacé toda ilusionada al ala Sur, conocedora de que los Prunus dulcis iban a estar un poco más avanzados y ... efectivamente encontré algunas ramas con flores totalmente abiertas y muchos botones con ganas de apertura.

Que guay, que tarde más estupenda. La gente volvía de trabajar en la aceituna y yo sonreía en la cuneta, junto a mis almendros en flor. Les hubiera dicho "en Castellar la primavera está llegando...", pero no dije nada. Esta fotografía con el limpio cielo de la tarde como fondo, y esa flor espléndida abierta me mantuvo entretenida bajo las ramas del almendro, intentando captar y encuadrar la nitidez y el detalle del momento.

Mientras, en otros sitios y climas, otros almendros se cuajaran de flores... ¿Quién lo contará? Dedicado especialmente al eminente D. Carlos Fernández López mi profesor de Botánica, de la Universidad de Jaén, que me inició en la Fenología del almendro, gracias miles!

encina viajera


Ahora, en este momento así luce mi encina. Esta tarde pasé a verla...y pude acercarme más que nunca. Ocres la rodean y un azul cielo limpísimo. Donde antes hubo verdes y agua abundante, nubosidad y transición de luces, ahora el paisaje se relaja para darle su sitio protagonista en este escenario cambiante. (A finales de enero)


"la encina de Whitman" mediados de diciembre

"la encina del Génesis" inicios de enero

sábado 16 de enero de 2010

el puente romano de Vadollano


Cuantas veces en mis viajes desde Castellar a Jaén, y viceversa, al pasar por este punto leí un cartel marrón que reza: EL PIÉLAGO MONUMENTO NATURAL 1,5 Km; cuantas veces pensé en acercarme a conocer ese paraje. Tantas veces pasé de largo cuando iba... "¿qué sería aquello de El Piélago? A mi me sonaba a mar ¿en el Paraíso Interior?"... y otras tantas lo ignoré cuando venía de vuelta. Pero en una de éstas, me detuve. Exploré e investigué la zona, tomé fotos, y quedé sobrecogida por la belleza del lugar. Os lo muestro. Aquel día la luz era un premio al descubrimiento, y fotografiando ese puente no dejaba de pensar !Cómo me lo había perdido, durante tanto tiempo!.

El Piélago es un paraje que se encuentra entre la campiña y las estribaciones de Sierra Morena, declarado Monumento Natural por la Junta de Andalucía en 2.003, y que se sitúa a caballo entre los municipios de Vilches y Linares. En su ámbito, se incluye el Puente de Vadollano, puente romano del siglo III a. C., que está declarado BIC. Se accede desde la carretera A-312 de Linares a Arquillos, a la altura del kilómetro 9.

antigua fábrica de chocolate, un arco al fondo y los dos brazos del Guarrizas juntándose cantarines (click para ampliar imagen)

En estos días el Puente del Piélago o Puente Romano de Vadollano, está desbordado por la fuerza con la que circulan las aguas bravas del río Guarrizas. Este río se encajona en enormes bloques de granito y el agua rompe con la fuerza del mar. El cauce tiene que salvar una serie de desniveles originando dos pequeñas cascadas. Más abajo se vuelven a unir los brazos del río en un profundo cúmulo de agua brava teñida de marrón por el barro. Y un poco más allá, el Guarrizas culmina su ímpetu tributando en el Guadalén.

las formaciones de granito y los dos arcos

Es un lugar de especial interés paisajístico, los granitos se ve acompañados por un bosque de ribera con acebuches, fresnos, sauces, y adelfas. El puente es una modesta muestra de ingeniería romana para facilitar la comunicación hacía el Levante, que alcanzó su mayor auge por las explotaciones mineras de aquella época. Esta construcción formaba parte de la Vía Augusta, que conectaba la capital del Imperio, Roma, con Gades, la actual ciudad de Cádiz.


aguas bravas del río Guarrizas

El puente cubre un desnivel de 80 metros de ancho y 12 metros de profundidad máxima en el centro del mayor de los dos arcos que aún se conservan; de los ojos que subsisten sólo queda en pie la estructura pelada de sus arcos, resistiendo osados la potencia bravía de la corriente.

Del lat. pelăgus, y este del gr. πέλαγος.

Si etimológicamente piélago tiene que ver con el mar o con una cantidad inmensa de agua, tal nombre adquiere más que nunca propiedad en lo descriptivo: Aquello que por su abundancia es dificultoso de enumerar y contar/ Parte del mar, que dista mucho de la tierra/Terreno cuya cavidad se llena con agua. Después de tantos días de lluvia y las últimas nieves, venir a conocer este paraje es todo un espectáculo que no defrauda a nadie. Como dice José A. García-Márquez, hace unos días en el IDEAL: todos queremos presenciar "la danza del agua sobre la piedra".


viernes 15 de enero de 2010

volver a mi encina



Esta mañana pasé por ese lugar donde vive mi encina "refugio de aves y hombres cansados", como escribe mi amiga Franziska, había una gran inundación, demasiada agua encharcada... el sol jugaba al escondite con las nubes, y pude captar esta toma. Especialmente dedicada a aquellos amigos, tímidos tecnológicos, que están deseando contarme algo... esperaré con paciencia sus valiosas palabras.

sábado 26 de diciembre de 2009

esto no es Louisiana...


...pero este paisaje que me salió al encuentro esta tarde, me hizo acordar del poeta... Walt Whitman escribió en sus HOJAS DE HIERBA como una encina crecía en Louisiana. Esta llanura inundada se encuentra cerca de Jabalquinto, en Jaén. Tuve que detenerme, había dejado de llover y las nubes se desplazaban raudas queriendo dejar pasar más claridad, un grupo de garcillas picoteaban en el pasto cortado, intenté acercarme más pero aquello eran barros movedizos. Y entonces una ráfaga de luz extra me encontró con la cámara preparada y me permitió tomar esta instantánea. Como dice el poeta, traducido magistralmente por Jorge Luis Borges, "Yo no podría hacer lo mismo".

Vi en Louisiana crecer una encina

Yo vi una encina que crecía en Louisiana,
Estaba sola y de sus ramas colgaba el musgo,
Sin un compañero se erguía ahí prodigando felices hojas de un verde oscuro,
Y su aspecto rudo, inflexible, animoso, hizo que yo pensara en mí,
Pero me asombró que fuera capaz de prodigar hojas felices, sola, sin un amigo cerca; yo no podría hacer lo mismo,
Y arranqué una ramita con cierto número de hojas y con ellas entretejí un poco de musgo,
Y me la llevé y le di un lugar en mi cuarto,
No la preciso para recordar a mis queridos amigos,
(Porque creo que últimamente casi no pienso en otra cosa),
Pero es un curioso símbolo para mí, me hace pensar en el amor viril,
A pesar de ello y aunque la encina sigue resplandeciendo en Louisiana, sola en la llanura,
Prodigando felices hojas toda su vida, sin un amigo ni un amante,
Yo no podría hacer lo mismo.

Dedicado muy especialmente al tito Ciri, qué puso en mis manos esas hojas de hierba, cuando era una adolescente, y a todos mis queridos amigos.

domingo 20 de diciembre de 2009

siete bajo cero

Gélida, amaneció la mañana... todo un record para Castellar. El termómetro exterior de la farmacia de Bernal, en la plaza del Olivo, donde habito, marcaba - 7 º C Mucho frío. El cielo se mostraba limpio de nubes, el sol lucía, pero el frío era atroz. Gran parte de la jornada la estoy pasando en la mesa camilla, con el brasero a tope, y las enagüillas dobles. Libros pendientes, café con leche hirviendo y miel, son mis compañeros de acampada. De aquí no me muevo, al menos hasta mañana, que tenga que salir a trabajar. Buen domingo a tod@s!

lunes 14 de diciembre de 2009

la ruta de las almenaras


El domingo amaneció algo nublado, el mar parecía un lago, calmado y sin apenas oleaje. Estas torres almenaras formaban parte de la defensa fronteriza costera del antiguo reino nazarí, en la actualidad aunque se mantienen en pie, la presión urbanística es atroz, e intenta casi devorarlas.

Pero resistirán, claro que si, es nuestro patrimonio e historia. Existía una linea fortificada a lo largo del litoral desde Gibraltar hasta Murcia. Su función defensiva consistía en dar aviso ante la presencia de barcos enemigos para que las guarniciones de Mijas, Fuengirola y Málaga, entre otras, acudieran al sitio por donde los piratas berberiscos, que acechaban en toda la costa, pretendían acometer la entrada.


Esta ruta comienza en el Puerto deportivo de Benalmádena "Puerto Marina"; en la rotonda principal de entrada a las instalaciones portuarias se encuentra nuestra primera almenara TORRE BERMEJA. Fue construida sobre un promontorio rocoso en la Punta Saltillo, su emplazamiento estratégico permitía la comunicación mediante fuego y humo con otras torres.


Siguiendo la linea de la costa, por las amplias playas de nombres tales como Bermeja, Malapesquera, Santa Ana, Bil-bil y Arroyo de la Miel llegamos a "la Cala" donde subimos un buen desnivel, escalonado, y encontramos nuestra segunda almenara TORRE QUEBRADA. Hemos recorrido aprox. 3,5 km.


Ahora se nos presentan unos tramos más accidentados, regresamos a la cala, y enlazamos con una pequeña playa del casino de Torrequebrada. Desde aquí parte un sendero con continuas subidas y bajadas rodeando las urbanizaciones sobre el acantilado. En general está bien conservado, con escaleras cómodas y quitamiedos de madera. Las vistas son soberbias, a levante la costa de Torremolinos y a poniente las de Fuengirola. En este tramo encontramos dos calas memorables, Benalnatura (naturista) y la cala de la Viborilla, pequeñas y resguardadas, son ideales para hacer una parada y disfrutar del entorno.



Los siguientes tramos son dífíciles, y a veces es necesario subir a la carretera, la antigua N-340, para volver a bajar al acantilado, al límite de urbanizaciones y construcciones. Llegamos a Playa Bonita y desde aquí conectamos con la parte final del sendero que se torna circular y asciende a donde se ubica nuestra tercera almenara TORRE MUELLE. Esta es mi favorita, las vistas amplisimas hacia el mar y hacia la montaña. 7,5 km. de costa unidos por estas atalayas.


"La llama de la esperanza" dice Gandalf. En uno de mis mejores momentos de la película donde una prodigiosa secuencia de almenaras encendiéndose, dando una el paso a la otra. Esta genial puesta en escena de Peter Jackson , en las impresionantes cumbres de Nueva Zelanda, es muy visual, y podemos extrapolar e imaginar como un mensaje era transmitido desde Gibraltar hasta Estambul en una sola noche.
Me quedo con ese "Arden las almenaras" que grita Aragorn (El Señor de los Anillos)



jueves 10 de diciembre de 2009

vistas marinas


Mis días de mar dejaron sabores salados y recuerdos serenos...,en aquella playa desierta las últimas luces de la tarde difuminaron de rosas y violetas el horizonte.


Paseando entre cactus y crasas en el Parque de la Paloma, en Benalmadena, el omnipresente mar, nos da la mano y fija el contraste.



Y esas blancas chimeneas de ventilación, más estéticas que funcionales, sin humo de combustión, se erigen altas hacia el cielo azul...


y estas otras miran al mar, sobre su tejado. Modernas atalayas, desde las que contemplar y divisar...

Como la torre-almenara de Torrequebrada, que rodeada de construcciones resiste aún el paso del tiempo, oteando su destino incierto. En un próximo post serán protagonistas estas torres vigías, las tres que tengo localizadas en la costa de Benalmadena, las enlazaré por la línea costera y andaremos La ruta de las almenaras: desde Puerto Marina hasta Torre Muelle.